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La inspección de Hacienda también llega a la Cofradía

La inspección de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) en búsqueda de dinero negro en el sector de la pesca también alcanza a la Cofradía de Pescadores Virgen de las Mareas, entidad responsable de la rula hasta que, en mayo de 2009, inició su actividad la nueva lonja. La investigación fue confirmada por el actual equipo rector de la entidad gremial señalando que, hasta el momento, no se ha localizado nada. La investigación de AEAT sigue abierta.

Como sucedió en Rula de Avilés, los inspectores de Hacienda solicitaron la información del Impuesto de Sociedades e IVA, aunque limitaron mucho más su margen temporal: sólo los cinco primeros meses de 2009. La explicación es sencilla. Fueron los últimos cinco meses en los que la Cofradía de Pescadores gestionó de forma directa la venta de pescado fresco en la lonja avilesina. Además, de existir algún tipo de irregularidad, los hechos de 2008 ya habrían prescrito.

La situación genera perplejidad en la Cofradía de Pescadores Virgen de Las Mareas. El actual cabildo es el gestor desde 2012, sin tener ningún tipo de relación formal ni vinculación con el equipo que, entonces, gestionaba los intereses pesqueros de la ciudad. Hay que recordar que los traspasos de poder en la Virgen de Las Mareas en los últimos años no han sido precisamente amistosos.

A modo de ejemplo se puede recordar que este mismo año, el actual cabildo requirió a miembros de la anterior directiva que les explicase aspectos de la gestión de la Cofradía que los anteriores directivos reclamaban conocer. En esa situación, los actuales rectores de la Cofradía Virgen de las Mareas facilitaron toda la información que en su momento habían recibido sobre la economía de la entidad, si bien no pudieron dar explicaciones sobre datos anteriores a su gestión.

«Desconocemos el día a día»

Aunque la inspección se mantiene formalmente abierta, hasta el momento desde la Agencia Tributaria no se ha vuelto a solicitar información sobre los cinco meses de mayo en los que la Cofradía de Pescadores gestionó la venta directa. Tampoco sobre la actividad la Cofradía de Pescadores en Rula de Avilés, donde dispone del 33% del capital social.

«Desconocemos la gestión del día a día, nuestro conocimiento sobre ello es prácticamente nulo. Además, a día de hoy, como miembros del consejo de administración de Rula de Avilés no tenemos conocimiento real del estado de la inspección», declararon desde la Cofradía Virgen de las Mareas, al tiempo que se reconocía el malestar de la organización gremial por su papel en Nueva Rula de Avilés. «En ocasiones nos sentimos como meros títeres y comparsas», comentan.

Mientras tanto, siguen las labores de inspección de la Agencia Estatal de Administración Tributaria para descubrir las posibles bolsas de dinero negro en el sector pesquero. Hasta el momento, los inspectores de AEAT disponen de toda la información requisada en los ordenadores de Rula de Avilés, información que están comenzando a cotejar con los documentos de los armadores.

Como ya publicó este diario, al menos 70 armadores diferentes deberán comparecer ante los inspectores y aportar no sólo la documentación contable referida a las declaraciones de IVA e Impuesto de Sociedades desde 2009 a 2012, también se les ha requerido la documentación referida al Diario Electrónico de a Bordo (DEA) o Cuaderno Electrónico de Pesca.

En él se registran toda la actividad del barco, las capturas de las especies y su volumen. Los capitanes tienen la obligación de completarlo y, en caso de que la Dirección General de Pesca del Ministerio detecte que no se realicen inscripciones inmediatamente se comunica con la nave. Es un documento oficial de la máxima importancia para las autoridades pesqueras, ya que aporta la información necesaria para vigilar que España cumple las cuotas pesqueras asignadas por la Unión Europea y, por eso, es obligatoria.

Aunque son datos a los que la Agencia Estatal de Administración Tributaria ya tiene acceso, ha solicitado a los armadores que presenten la documentación sobre sus inscripciones propias en el DEA.

Hasta el momento, las inspecciones no se han cerrado. Es decir, no existe una propuesta de sanción. Desde AEAT se les cita, se celebra una primera reunión y se les emplaza a un nuevo encuentro informándoles de la documentación que deben aportar.

De este modo sigue avanzando la inspección al sector de la pesca iniciada el pasado mes de junio y que LA VOZ DE AVILÉS desveló el pasado domingo. Se trata de una actividad normal en el día a día de la Agencia Estatal de Administración Tributaria en su lucha contra el fraude y la economía sumergida, insisten en señalar desde la propia Agencia Tributaria.CRUZ ROJA

De hecho, ya se han realizado investigaciones similares en Galicia, en rulas como Cillero, Vigo o en Burela. En el caso de Asturias, la investigación comenzó en junio en Rula de Avilés, la mayor lonja de la comunidad, donde en el mes de septiembre se realizó un copiado informático de sus ordenadores accediendo a toda la información desde el inicio de su actividad en mayo de 2009 a 2012.

A partir de ahí, se decidió inspeccionar a todos los buques que realizaron descargas en el puerto pesquero avilesino, aproximadamente unos 70, además de las comercializadoras, con un mínimo de tres ya inspeccionadas. Al menos una de ellas también vio como los inspectores copiaban informáticamente todos sus datos. De forma paralela, también se inició una inspección a LonjaGijón-Musel.

Fuente: El Comercio digital

Enlace: http://www.elcomercio.es/aviles/201504/22/inspeccion-hacienda-tambien-llega-20150422002106-v.html

El Principado colaborará con la inspección de Hacienda en las rulas de Avilés y Gijón

La Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos «colaborará» con la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) en la mega-inspección a las lonjas de Avilés y Gijón que actualmente se realiza desde la delegación de Gijón de la AEAT. Es, hasta el momento, la única posición oficial que ha dado a conocer el Principado de Asturias 48 horas después de que LA VOZ DE AVILÉS desvelase que los inspectores de la Agencia Tributaria investigan a sector pesquero asturiano en busca de la posible existencia de dinero negro.

Tanto desde la administración regional como desde la Autoridad Portuaria de Avilés y los responsables de LonjaGijón-Musel no se quiso ayer hacer otro tipo de valoraciones sobre un procedimiento que, quienes lo conocen, lo definen como «normal y habitual» en la operativa de la AEAT, aunque se reconoce que puede resultar espectacular por el ámbito escogido y el número de empresas inspeccionadas.

La inspección aún se encuentra abierta. Por ese motivo, en la actualidad resulta imposible concretar la cifra de empresas que serán sancionadas, o ni siquiera si llegarán a serlo, toda vez que no todo el mundo en el sector facturaba en B y había empresas, tanto armadores como comercializadores y minoristas, con su actividad en orden.

Los inspectores están citados en sus oficinas a armadores, comercializadores, minoristas y todo aquel que tenga que aclarar datos. Ya cuentan con numerosa información en su poder, de ahí que se haya reforzado el equipo encargado de esta inspección de una manera puntual. En todo caso, se da por seguro que la inspección podría alargarse todavía durante varios meses.

Volcado informático

Al igual en Avilés, en Gijón se realizó un volcado informático de los ordenadores de LonjaGijón-Musel el pasado mes de noviembre, dos meses después de una intervención similar en las oficinas de Avilés.

Como es habitual, los inspectores se presentaron con una orden judicial autorizando el copiado de todos los equipos informáticos, además de requerir información complementaria. Desde LonjaGijón-Musel se colaboró desde el primer momento y se facilitó el acceso sin ningún tipo de maniobra disuasoria.

Como sucede en Avilés, las inspección se centra en la búsqueda de dinero oculto y para ello se analiza toda la documentación relacionada con el pago del IVA y el Impuesto de Sociedades en los ejercicios de 2010, 2011 y 2012.

No deja de ser una ironía que, en 2011 y 2012, el entonces presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón, Emilio Menéndez, y, por razón del cargo, máximo titular de LonjaGijón-Musel fuese un interventor del Estado.

Según confirmaron ayer, la inspección de LonjaGijón-Musel no guarda ninguna relación directa con el proceso que se vive en Rula Avilés. En principio, no habría datos que vinculasen a ambas plazas.

Lo que habría sucedido es que, después de los precedentes en Galicia, con importantes inspecciones en Vigo y Cilllero, tras entrar en Avilés y encontrar abundante información, los agentes decidieron fijarse en la otra rula importante.

A pesar de que aún quedan varios meses de investigación, se confirma que en el registro de Gijón también aparecieron datos de interés, aunque no en la cantidad y calidad de la información lograda en Rula Avilés. En este sentido, no se puede olvidar que se trata de una lonja con una actividad comercial muy inferior a la de Avilés, lo que puede explicar esa diferencia.

Después de estas dos inspecciones, queda por saber si los técnicos de Hacienda siguen fiscalizando el resto de rulas asturianas. Aunque su actividad es muy reducida respecto a Gijón y, sobre todo, a Avilés. En algunos casos, como San Juan de la Arena, sólo operan en campañas concretas, como la angula, permaneciendo sin actividad el resto del año. Y, en otras, las diferencias entre la actividad es tan abismal que, por ejemplo, en un mes Avilés cuadriplica el valor de la pesca descargada en un año en alguna de ellas.

Empresas mixtas

Dos días después de que LA VOZ DE AVILÉS desvelase la inspección de Hacienda en el sector pesquero asturiano en la búsqueda de dinero negro, la única reacción oficial de la administración regional es su voluntad de cooperar con las investigaciones en marcha.

No se puede olvidar que las dos empresas investigadas, tanto Rula Avilés como LonjaGijón-Musel, cuentan con capital mixto, siendo la mayoría de titularidad pública.IMG_4587.jpg

Rula Avilés inició su actividad comercial en mayo de 2009. La inspección iniciada el pasado mes de gestiona abarca desde ese ejercicio hasta 2012, de momento. La creación de Rula Avilés estuvo precedida por las tensas relaciones entre el Principado y la Cofradía de Pescadores Virgen de Las Mareas, que, hasta ese momento, se encargaba de la gestión de la lonja e intentó mantener esa responsabilidad. Finalmente, la entidad gremial se incorporó como uno de los accionistas minoritarios junto con la Cámara de Comercio . De esta manera, dos entidades privadas de derecho público completan el accionariado de la empresa.

La Cámara de Comercio de Gijón también está presente en LonjaGijón-Musel, sociedad en la que existe más presencia de capital privado. Las asociaciones de mayoristas y minoristas, además de una empresa concreta como Agromar, forman parte de la sociedad encargada de la venta del pescado descargado en los muelles gijoneses.

Fuente: El Comercio digital

Enlace: http://www.elcomercio.es/aviles/201504/21/principado-colaborara-inspeccion-hacienda-20150421001542-v.html

La investigación de Hacienda sobre el dinero oculto en la pesca también llega a LonjaGijón

La inspección que Hacienda ha iniciado en el sector pesquero de Asturias -adelantada ayer en exclusiva por LA VOZ DE AVILÉS- no se limita a Rula de Avilés, la mayor lonja de la región, en la que se concentra el 80% de la venta del pescado asturiano. La investigación también afecta a LonjaGijón-Musel, la sociedad de gestión de la rula gijonesa. Ubicada en los muelles de Rendiello, también es, como la avilesina, una empresa con capital mayoritariamente público.

La investigación comenzó poco después de las pesquisas iniciadas en la de Avilés y tras haber encontrado información que confirmó la existencia de dinero oculto. Hasta el momento, la inspección en LonjaGijón-Musel no se ha trasladado a la flota y sigue abierta. Al frente de ella se encuentra Eduardo Lacazzeti, el mismo inspector que dirige el equipo que viene analizando toda la documentación requisada en Rula Avilés desde el pasado mes de septiembre.

La inspección en Gijón se mantiene abierta. Hasta el momento, según ha podido saber este periódico, los gestores de LonjaGijón-Musel vendrían manteniendo una actitud de colaboración con el equipo de AEAT, frente a cierta oposición que se presentó en un primer momento en Avilés y que derivó en el registro policial de las oficinas.

Hasta el momento, la Agencia Tributaria no ha solicitado la contabilidad de los buques que operan en Gijón, pero hay que tener en cuenta la magnitud de la operación en marcha, que en cualquier momento podría dar un giro imprevisto. Por ejemplo, la documentación intervenida en Avilés ha provocado la inspección de diferentes mayoristas de pescado en la región y que también operaban en Gijón. Al menos en uno de ellos, este diario tiene constancia de la incautación de todos los equipos informáticos para el estudio de su actividad. Del análisis de esa información pueden salir hilos que conduzcan, bien hacia los armadores o, de nuevo, a alguna de las lonjas que hasta el momento son inspeccionadas.

Diferente volumen

Al igual que Rula de Avilés, LonjaGijón-Musel es una sociedad de capital mixto, donde la presencia de administraciones públicas es mayoritaria. A partir de ahí, las diferencias con Avilés son numerosas.

Comenzando por el volumen de descargas. Avilés concentra el 80% de la pesca asturiana, lo que le convierte en el centro más importante de la pesca en la región, donde Gijón es la segunda plaza en importancia. Sirva como ejemplo que, durante 2014, el valor de la pesca descargada en Avilés fue de 36.220.456 euros frente a los 8.647.239 euros de Gijón, según la Dirección General de Pesca.

Otro de los signos distintivos es el tipo de flota. Avilés es el centro de referencia para numerosos barcos asturianos, pero también del Norte de España e incluso de Portugal, mientras que las descargas gijonesas se limitan a embarcaciones artesanales, además de arrastreros gallegos y, ocasionalmente, vascos.

Otra diferencia es que en LonjaGijón su mayor volumen de actividad se concentra en pesquerías concretas como el bonito, que es una de las épocas de más movimiento en la cancha gijonesa, cuando en Avilés la actividad es constante durante todo el año.

De esta manera, la Agencia Estatal de Administración Tributaria mantiene abierta su investigación para detectar todo el dinero negro que se mueve en la pesca. Tradicionalmente, siempre se había comentado que era un sector donde eran frecuentes los pagos en B. La progresiva informatización de las lonjas, la presencia de grandes comercializadores y la estricta regulación existente sobre la pesca parecía apuntar a que esta práctica tendía a desaparecer.

Sin embargo, la incautación de toda la información de Rula de Avilés ha descubierto la existencia de una bolsa de fraude que ha llevado a lo inspectores a citar a toda la flota que ha vendido en el muelle local, no menos de 70 barcos. Los datos también han afectado a comercializadores y este diario publicó ayer que el registro del pasado marzo en Mercabarna tenía su origen en Avilés, si bien ayer varias personas comentaron que, aunque en Barcelona se había recabado información que afectaba a empresas locales, el origen era una inspección en Cillero.rula gijon-02.jpg

De momento, ya han pasado por las oficinas de la Agencia Tributaria de Gijón, que es la que lleva este caso, la mayor parte de la flota con base en Cudillero. La semana pasada aportaron su documentación buques con base en Avilés y continuarán a lo largo de esta semana. Ya han comenzando a formularse las primeras propuestas de sanciones. A pie de muelle se comenta la existencia de armadores que podrían afrontar pagos de hasta 200.000 euros para salvar la situación. La investigación se centra en el Impuesto de Sociedades y en el IVA. En el caso de Rula Avilés se fiscaliza toda la actividad desde su origen.

Fuente: El Comercio digital

Enlace: http://www.elcomercio.es/aviles/201504/20/investigacion-hacienda-sobre-dinerooculto-20150420002355-v.html

Hacienda investiga las cuentas de la Rula de Avilés y de todos los barcos desde 2009

La Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) inspecciona las cuentas de Nueva Rula de Avilés en una gigantesca investigación contra el fraude fiscal que afecta a todos los barcos que han desembarcado en las instalaciones avilesinas, además de aquellos comercializadores que han realizado operaciones. Aún no han trascendido los datos de las sanciones, pero en el cantil ya se habla de armadores que pueden afrontar sanciones de hasta 200.000 euros.

La investigación es dirigida desde Gijón por Eduardo Lacazzeti, un experimentado inspector de la Agencia Estatal de Administración Tributaria que lidera un equipo de no menos de veinte personas que están rastreando todo vestigio de dinero negro en la pesca asturiana. No es la primera vez que se analiza un sector de una manera tan escrupulosa. En el pasado, campos como la ganadería, tanto de carne como leche, han sufrido fiscalizaciones igual de exigentes.

El inicio de esta inspección fue casual, según diferentes testimonios recogidos por este diario. Dentro de su trabajo habitual, los inspectores de la Agencia fiscalizaron distintos minoristas de pescado. En los diferentes trabajos se percataron de la presencia de facturaciones en B de una forma habitual. Más que la existencia de esa caja B, lo que despertó la curiosidad fue la presencia de otra serie de coincidencias que desembocaron en la Rula de Avilés, la mayor lonja de Asturias en la que se concentra el 80% de las descargas de la flota asturiana.

La inspección en las oficinas de Rula de Avilés se inició en junio del pasado año. El personal de AEAT se presentó para hacer una investigación rutinaria solicitando toda la documentación para poder comprobar los pagos de IVA e Impuesto de Sociedades desde 2009 hasta 2012. Eso implicaba analizar toda la historia comercial de Rula de Avilés. La empresa fue creada por la Autoridad Portuaria y Principado de Asturias como accionistas mayoritarios, con la Cámara de Comercio de Avilés y la Cofradía de Pescadores Virgen de las Mareas con una presencia minoritaria, para la gestión de la nueva lonja, iniciando sus actividades comerciales en mayo de 2009.

Los inspectores comenzaron a recabar información y a analizarla. De hecho, en estas fechas aún continúan solicitando documentación. Entre todo el material aportado hubo un dato que les llamó especialmente la atención: en las hojas donde se pesaba el pescado desembarcado aparecían líneas en blanco.

Una de las características de la lonja avilesina es que se encuentra completamente informatizada. El ordenador registra las cajas depositas en la cinta por la que salen a la cancha, donde aguardan los vendedores. En la hoja aparece toda la información sobre la captura: tipo de especie, cantidad, hora de desembarque, nombre del barco… Posteriormente se rula, se adjudica el precio de venta y se vuelve a anotar.PUERTO PESQUERO RULA

Explicaciones vagas

Pues bien, los inspectores de la Agencia Tributaria sospecharon al comprobar dos elementos. El primero fueron las citadas líneas en blanco. Las explicaciones de Rula de Avilés no resultaron convincentes.

Primero se dijo que se trataban de errores del sistema informático. Pero eran demasiados y se repetían en el tiempo, cuando lo razonable es que, de ser un fallo en el sistema, se hubiese solucionado en unos meses.

Así que ante los nuevos requerimientos de explicaciones, desde Rula de Avilés se aludió a las visitas de escolares y de turistas. Las líneas simulaban las ventas con las que ilustrar a los visitantes. Pero la explicación tampoco convenció a los técnicos cuando vieron que los datos de los días y horas difícilmente coincidían siempre con las hipotéticas visitas de escolares o turistas.

Además, un tercer elemento terminó por alimentar las sospechas de los técnicos de AEAT

Y es que el volumen de pesca descargada no correspondía con la pesca vendida. Se descargaba mucho más de lo que se vendía. Si las líneas en blanco respondían a fallos en el sistema o eran simulaciones su peso debía ser cero. Sin embargo, los datos de la pesca indicaban que en la cancha entraba un determinado volumen de capturas y salía otro menor.

Hasta el momento no han trascendido los datos, pero consultando la web de la Dirección General de Pesca y la estadística recogida por la Autoridad Portuaria reflejan lo que puede estar pasando.

En 2012, la Dirección General de Pesca señalaba que en Avilés se habían descargado 12.798.209 kilos, con un valor de venta de 28.160.340 euros. Sin embargo, para la Autoridad Portuaria se habían descargado 12.830.000 kilos, con un valor en primera venta de 17.346.650 euros.

En 2013, un año que en principio no está siendo investigado, y según la Dirección General de Pesca, se descargaron 12.927.219,49 kilos con un valor de 27.953.645 euros. Las cifras de la Autoridad Portuaria vuelven a ser diferentes. Eleva el volumen de la pesca descargada hasta 13.344.149 kilos y el valor de primera venta lo estima en 28.201.467 euros.

Si estos son los datos que se pueden conseguir de forma pública a través de una sencilla búsqueda en la web, es fácilmente comprensible que la información que aparecía ante los inspectores invitara a pensar que había irregularidades en la gestión de la lonja avilesina. Así que, después de dos meses de arduo trabajo, se decidió solicitar autorización judicial para realizar un registro policial en las oficinas de Nueva Rula.

Registro policial

La entrada policial se realizó en septiembre de 2014, dos meses después del inicio de la inspección. Los funcionarios de la Agencia Tributaria llegaron a las oficinas acompañados por efectivos de la Guardia Civil. El despliegue, según narra un testigo, fue espectacular, «de película». Entraron en las oficinas dando la orden de que todo el mundo levantase las manos de los teclados y se separasen de forma inmediata de los ordenadores. Acto seguido, copiaron toda la información de esos ordenadores. No quedó ningún disco duro sin ser replicado. Todo aquello que estuviese informatizado desde 2009 hasta ese momento estaba en posesión de la Agencia Estatal de Administración Tributaria.

De esa manera empezaba un estudio minucioso de toda la información. Eduardo Lacazzeti contaba con un equipo de entre 15 y 20 personas, todos ellos funcionarios con una excelente preparación, que iban a examinar toda la actividad de Rula de Avilés.

En el mercado del pescado, la lonja es un punto clave, el lugar de encuentro de los barcos y los distribuidores. En caso de que existiesen movimientos en B aportaría numerosa información, porque por ella pasan todos los actores de la cadena. El hilo podría llevar desde los armadores que autorizan sus descargas en dinero negro a los comercializadores que cometen el fraude, y desde ellos a los minoristas finales.

Desde septiembre a marzo, casi la práctica totalidad de una planta del moderno edificio del que la Agencia Estatal de Administración Tributaria dispone en Gijón se destinó a analizar y cotejar toda la información recogida. La designación de Gijón como base de la investigación fue casualidad. Allí empezaron las primeras investigaciones y se mantuvieron.

A todos los barcos

El caso es que la información que iban analizando sorprendió al personal de la Agencia Tributaria. Las líneas en blanco no eran pruebas ni simulacros: correspondían a las ventas descargadas, pesadas y vendidas, pero no declaradas. La existencia de dinero en B no es ajena al mundo de la pesca. Aunque en los últimos años el nivel de fraude se ha reducido tanto por las exigencias legales como por la presencia de grandes comercializadoras que sólo facturan de forma legal, es un sector donde tradicionalmente había una bolsa importante de dinero negro.

Sin embargo, esa sospecha tomaba forma real en los ordenadores de la Agencia Estatal de Administración Tributaria, que se encontraban ante el que consideran el caso de fraude mejor documentado de España. Pocos inspectores no sonríen cuando se les pregunta por Rula Avilés. Con toda esa información disponible y contrastada, el siguiente paso fue tomar la decisión de llamar a todos los implicados. Eso supone una inspección a todos los barcos que han vendido en Avilés desde 2009, como mínimo 70 embarcaciones.

Las citaciones se conocieron antes de Semana Santa. Ya ha pasado por las oficinas de Gijón la mayor parte de la flota con base de Cudillero. La semana pasada comenzaron a ir los barcos de Avilés. Y también la que comienza mañana.

Los comercializadores también están siendo reclamados para presentar su documentación y contrastar todos los datos. Aún queda trabajo para varios meses, ya que se dispone de toda la documentación.

Fuente: El Comercio digital

Enlace: http://www.elcomercio.es/aviles/201504/19/hacienda-investiga-cuentas-rula-20150419004214-v.html