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El jefe del Oceanográfico desaconseja una veda pesquera total en aguas del cañón de Avilés.

Cristobo asegura, para tranquilidad de los pescadores, que los espacios de interés biológico “son sólo una pequeña parte”.

29.05.2014 | Francisco L. JIMÉNEZ

El director del Instituto Oceanográfico de Gijón, Francisco Javier Cristobo, coincidió ayer de pleno con el sentir de los pescadores asturianos en relación con el temor que tienen éstos a una veda total del cañón submarino de Avilés a la actividad pesquera para proteger su riqueza natural. “Plantear eso es una barbaridad”, afirmó Cristobo, las mismas palabras y expresadas con la misma contundencia que cuando hace una semana salieron de la boca del patrón mayor de Avilés, Fidel Álvarez Garaot, invitado al igual que el investigador por la asociación de vecinos del centro de Avilés dar una conferencia en el palacio de Valdecarzana sobre la sima submarina que se hunde hasta 4,8 kilómetros en el Cantábrico a pocas millas de la ría de Avilés y que constituye una rareza geológica sin parangón.

Cristobo no dejó lugar a dudas: como biólogo marino experto en el cañón de Avilés es favorable a adoptar una figura de protección que preserve las riquezas de alguno de sus ecosistemas, en especial los espectaculares y antiquísimos arrecifes coralinos que crecen en las paredes de los acantilados del cañón, pero en ningún caso aconsejaría vedas totales o prohibiciones pesqueras radicales. “Desde un punto de vista ambiental, lo interesante es preservar y proteger ciertos hábitats del cañón muy interesantes desde el punto de vista de la reproducción y crecimiento de los juveniles de especies de interés pesquero; pero eso no implica necesariamente tener que cerrar toda la zona a la pesca, sólo se vería afectada una pequeña parte del gran área pro donde se extienden las estribaciones del cañón”, manifestó el experto en el medio marino.

 Francisco Javier Cristobo, ayer, durante la conferencia. Mara Villamuza


Francisco Javier Cristobo, ayer, durante la conferencia. Mara Villamuza

Respecto al proceso administrativo abierto para preservar el cañón de Avilés con la declaración del mismo como Lugar de Interés Comunitario (LIC), el gran temor de los pescadores es que se repita la mala experiencia del caladero del Cachucho (al norte de Llanes), una reserva marina de la que el Ministerio de Medio Ambiente se desentendió en cuanto fue aprobada con consecuencias fatales para la flota, que fue expulsada de la zona.

“En El Cachucho se hicieron mal las cosas, para qué negarlo. Pero los políticos que estaban entonces se han ido, ya no hay a quién tirar de las orejas. Los actuales responsables de Medio Ambiente saben de los errores cometidos, comprenden el malestar de los pescadores y tienen la firme voluntad de que esa historia no se repita en el cañón de Avilés”, manifestó Cristobo en un tono pretendidamente conciliador. Para más abundamiento, el científico explicó que la figura de protección que se aplicará en el cañón de Avilés -el LIC- es menos estricta que la reserva marina y que implica el diseño durante seis años y la posterior aprobación de un plan de explotación pesquera “para el que se va a contar con la opinión de todas las cofradías”. De este modo, Cristobo dijo estar convencido de que se puede conjugar el interés de la flota y la conservación de la riqueza natural de un medio marino excepcional.

Fuente: lne.es

Enlace: goo.gl/lhpLOj

"El cañón de Avilés no será otro Cachucho", proclama el director general de Pesca.

Alberto Vizcaíno asegura que el Estado aprendió la lección de cómo no se debe gestionar un área marina protegida y que tiene “afán de enmienda”.

23-05-2014, Francisco L. JIMÉNEZ

El director general de Pesca del Principado, Alberto Vizcaíno, trató ayer de aplacar el malestar que expresan los pescadores de la región por la pretendida aprobación de medidas conservacionistas en el área marina del cañón de Avilés y en ese sentido transmitió mensajes pretendidamente tranquilizadores; el principal, que el Gobierno asturiano sería el primero en oponerse a una restricción total de pesca en aguas del cañón similar a la que existe en la reserva del Cachucho, un rico caladero situado al norte de Llanes en el que está prohibido faenar desde 2008. “La sola idea de pensar en vedar todo el área afectada por el cañón de Avilés es una barbaridad; ni lo soportaría el sector ni lo consentiría el Gobierno”, afirmó Vizcaíno, quien a renglón seguido expuso que las intenciones del Ministerio de Medio Ambiente, según le constan y fueron explicadas en su día a los pescadores, “son otras muy diferentes”.

Según Vizcaíno, “el Gobierno central se ha dado cuenta, precisamente a raíz del avance de los trámites relacionados con la declaración del cañón de Avilés como espacio a proteger, de que lo hizo mal en El Cachucho y tiene la pretensión de enmendar su error y no repetir los errores”. En concreto, los pescadores asturianos se quejan de que nunca hubo un seguimiento científico del estado de los recursos en el caladero del Cachucho una vez que éste se cerró a la pesca; es decir, que la flota asturiana renunció a uno de sus mejores zonas de pesca “para nada”.

El director general de Pesca indicó que, con ese propósito de enmienda antes referido, el Estado tiene la intención de iniciar en breve los estudios pendientes del Cachucho: “Me consta que los responsables ministeriales saben lo que se hizo mal en El Cachucho y quieren recuperar el crédito perdido con el sector pesquero asturiano para que la gestión del cañón de Avilés no se sea enturbiada por los errores del pasado”. Así mismo, Vizcaíno asegura que “una cosa es tramitar la declaración del cañón como área marina protegida y otra regular los usos pesqueros; esto último no se hará sin consenso con los afectados y, en todo caso, con posterioridad a la aprobación de la figura administrativa”.

Fuente: lne.es

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La veda en el cañón de Avilés condenaría al exilio a media flota, avisan los pescadores.

El sector critica la tardanza del Gobierno central en aclarar sus planes y teme una encerrona similar a la que supuso la clausura del caladero del Cachucho.

22.05.2014 Francisco L. JIMÉNEZ

El rechazo de los pescadores asturianos a la pretensión del Gobierno central de limitar la actividad pesquera en aguas del cañón submarino de Avilés crece a medida que pasan las semanas y Madrid no responde a las inquietudes del sector, en especial el deseo de conocer con todo detalle la superficie marina que se vería afectada por la hipotética prohibición de pesca y los términos exactos de la misma. El patrón mayor de Avilés, Fidel Álvarez Garaot, y el presidente del colectivo de artes fijas del Cantábrico-Noroeste, Ángel Lanza, advirtieron ayer en un acto público organizado por la Asociación de Vecinos del Centro de Avilés del grave impacto que a su juicio tendría la declaración del cañón como un área vedada a los pescadores y señalaron que eso supondría la puntilla para la mitad de la flota regional, ya asfixiada por otras circunstancias como las limitaciones de captura en forma de cupos o el reparto “discriminatorio” de los mismos.

 Pablo González, de la Asociación de Vecinos del Centro, con Ángel Lanza y Fidel Álvarez Garaot. Ricardo Solís

Pablo González, de la Asociación de Vecinos del Centro, con Ángel Lanza y Fidel Álvarez Garaot. Ricardo Solís

“Con el planteamiento que nos expusieron los técnicos del Ministerio hace dos meses y que nadie ha desmentido aún, uno de cada dos barcos asturianos dejaría de tener dónde pescar y los armadores tendríamos que elegir entre exiliarnos a otra comunidad o vender las empresas; por no hablar del desastre que supondría para el conjunto del sector -rulas, industrias transformadoras, transporte, comercialización, etcétera- acotar para la pesca un área marina que, según nos ha sido planteado, abarca un rectángulo cuya base va desde Puerto Vega a Candás y tiene quince millas de altura. Esto es una barbaridad porque unido a los otros cuatro espacios ya vedados actualmente significa dejar a los pescadores sin sitios donde ir a faenar”, explicó Álvarez Garaot.

Los improvisados portavoces pesqueros señalaron que el sector “se movilizará” si prosperan los planes conservacionistas y exigen respuestas urgentes dado que el precedente del área protegida del Cachucho (zona oriental de Asturias) “no invita a estar tranquilos”.

Los espacios protegidos como el Cañón generan 20 euros de beneficio por euro invertido

Asturias suma ya medio centenar de áreas catalogadas como Lugar de Interés Comunitario

05.02.2014 | 01:42

Agencias / Myriam MANCISIDOR El cañón submarino de Avilés podría ser una fuente más de ingresos para la comarca. De acuerdo a un análisis realizado en España y en distintos países de la Unión Europea en relación a las ventajas económicas de la red ecológica europea de áreas de conservación de la biodiversidad, cada euro invertido en un espacio protegido genera como contrapartida veinte euros de beneficio. De los más de 26.000 espacios que forman dicha red, casi 2.000 de ellos están en España. Sólo Asturias -de sumarse próximamente el Cañón de Avilés- cuenta con medio centenar de espacios catalogados como Lugar de Interés Comunitario (LIC).

El estudio realizado por la Comisión Europea destaca, además, que la adecuada gestión de la Red Natura 2000 requiere unos 5.800 millones de euros, pero cifra entre 200.000 y 300.000 millones (entre el dos y el tres por ciento del Producto Interior Bruto de la UE) los beneficios económicos que se producen en esos espacios. En el Cañón de Avilés (LIC), distintas empresas propusieron hace ya años la posibilidad de ofrecer rutas en lanchas para el avistamiento de cetáceos y aves marinas. La gran sima abisal avilesina -formada por un intrincado complejo de cañones- es, salvando las distancias, lo más parecido a un gran acuario natural donde los cetáceos han encontrado su hábitat ideal. Considerado un paraíso para las investigaciones científicas, el cañón es el hogar de incontables especies marinas y la guarida del legendario kraken (calamar gigante). La protección que propone ahora el Ministerio podría, pues, generar beneficios económicos en el futuro si bien los pescadores se muestran recelosos: temen que se les limite su área de acción.

Las ventajas de pertenecer a la Red Natura 2000 ya han sido analizadas, además de en España, en Francia, Escocia o Finlandia. En este último país se estudió el coste económico del ecoturismo y de otras actividades de ocio asociadas a la naturaleza sobre las economías locales y los trabajos concluyeron que los ingresos totales anuales asociados a los gastos de los visitantes en los parques nacionales rondan los 70.000 millones anuales, y se estimó que por cada euro de inversión pública en las zonas protegidas se obtienen veinte como contrapartida.

http://www.lne.es/aviles/2014/02/05/espacios-protegidos-canon-generan-20/1538394.html

La Cofradía de Avilés se posiciona contra la protección ambiental del cañón de Avilés

“Cuando el Gobierno asegura que las restricciones serán mínimas es el momento de echarse a temblar”, advierten los responsables del cabildo

05.02.2014 | 01:42

Myriam MANCISIDOR El Ministerio de Medio Ambiente propondrá a la Unión Europea la declaración del Cañón de Avilés como Lugar de Interés Comunitario (LIC). Esta medida preocupa sobremanera a los representantes de la cofradía de pescadores “Virgen de las Mareas” de Avilés, que al igual que el resto del sector pesquero asturiano rechaza restringir su actividad en aguas de la gran sima abisal. “La Administración vino a Avilés hace unos días a aclarar toda clase de dudas ante la alarma del sector pesquero por declarar el cañón como LIC, pero únicamente se disipó una duda, la más importante: el cañón será propuesto como LIC sí o sí, ya no hay vuelta atrás”, critican los pescadores sólo unos días después de mantener una reunión en la rula nueva con responsables técnicos del Ministerio.

“En la reunión que tuvimos, la palabra Cachucho (el caladero protegido ubicado frente a Ribadesella) fue la más repetida; ahora parece que la historia se repite, pues con la Administración no hay promesas que valgan. Cuando el Gobierno dice que no nos preocupemos y que las restricciones serán mínimas es el momento de echarse a temblar”, manifestaron los representantes de los pescadores de Avilés, que advirtieron de que la declaración del cañón como Lugar de Interés Comunitario limitaría considerablemente las zonas de pesca, a las que suman áreas de veda permanente ya existentes.

“Nos han dicho que las restricciones para la pesca en el LIC serían mínimas pero no nos creemos casi nada dado que los biólogos asistentes a la reunión sólo constataron que las especies a proteger habitan en el cañón, pero que no saben -así lo expresaron cuando fueron cuestionados- dónde viven concretamente ni en qué estado de conservación se encuentran”, subrayaron desde “Virgen de las Mareas”, y agregaron: “En conclusión, el sector pesquero se encuentra una vez más acorralado y a merced de la Administración, algo que en los últimos tiempos ya es costumbre y que coloca al sector al borde de la desaparición”.

Pese a todo, en la reunión del pasado sábado los afectados por la futura declaración como LIC del Cañón de Avilés consiguieron, según el director general de Pesca, Alberto Vizcaíno, dos compromisos del Ministerio: que se eliminen las medidas restrictivas sobre la pesca en el borrador de la Orden Ministerial y que se consensúe el plan de gestión del Cañón de Avilés.

http://www.lne.es/aviles/2014/02/05/cofradia-aviles-posiciona-proteccion-ambiental/1538396.html

La Cofradía teme que el Cañón de Avilés sea «otra vuelta de tuerca» para el sector

«Cuando la Administración dice que no nos preocupemos, que las restricciones serán mínimas, es para echarse a temblar», dice la entidad
05.02.14 – 00:30 – J. G. | AVILÉS.

La Cofradía de Pescadores Virgen de las Mareas teme que la protección del área del Cañón de Avilés sea «otra vuelta de tuerca» para el sector pesquero asturiano. La entidad, a través de un comunicado, resta valor a la información aportada el pasado sábado por técnicos del Ministerio de Medio Ambiente acerca de la próxima declaración de dicha área como Lugar de Interés Comunitario (LIC). «Cuando la Administración dice que no nos preocupemos, que las restricciones serán mínimas, es el momento de echarse a temblar», añaden desde la entidad pesquera.

La declaración del área del Cañón de Avilés como LIC supondrá la apertura de un periodo de seis años en el que se redactaría el plan de gestión de la futura Zona de Especial Conservación (ZEC) en que se convertirá el sistema formado por los cañones de Avilés, El Corbiro y La Gaviera. Los pescadores dan por hecho que en ese proceso acabará por ponerse en riesgo su actividad económica, algo que basan en el proceso seguido tras la declaración como Área Marina Protegida de El Cachucho, ante la costa oriental asturiana.

En el caso del Cañón de Avilés, la zona protegida tendría una superficie mayor a la de la reserva de El Cachucho, y se sumaría a las otras tres zonas de pesca en las que rige «una veda permanente» en la plataforma continental asturiana.

Ante eso, la Cofradía señala que «el sector pesquero se encuentra una vez más acorralado y a merced de la Administración, algo que en los últimos tiempos ya es costumbre». La entidad añade que se estaría «ante otra vuelta de tuerca que afecta tanto a empresarios como a marineros por igual, y que coloca al sector al borde de la desaparición», sentencia el escrito.

http://www.elcomercio.es/v/20140205/aviles/cofradia-teme-canon-aviles-20140205.html

El sector pesquero rechaza restricciones a su actividad en aguas del Cañón de Avilés

Los pescadores exigen participar en la gestión de la zona tras la experiencia negativa del área protegida del Cachucho

02.02.2014 | 01:22

Myriam MANCISIDOR La conservación del intrincado complejo de cañones que forma la gran sima abisal avilesina es compatible con el uso sostenible de los recursos. Así lo creen los responsables del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente que ayer presentaron en la rula de Avilés el informe que llevarán a la Unión Europea para la catalogación como Lugar de Interés Comunitario (LIC) del Cañón de Avilés. En la reunión -a puerta cerrada- participaron patrones mayores de toda la región, armadores, responsables de distintos colectivos y artes de pesca y representantes del Gobierno regional, entre ellos el director general de Pesca, Alberto Vizcaíno. Todos apoyaron la conservación de dicho espacio natural como propone el Ministerio, pero defendieron que se mantenga abierto a las diferentes pesquerías. El cañón es un lugar de especial valor para especies como la merluza y el pixín (rape).

“En la reunión se consiguieron dos compromisos importantes por parte de los responsables de la Secretaria de Pesca y de la dirección general de Sostenibilidad del Mar: que en el borrador de la Orden Ministerial por la que se propondrá la inclusión en la lista de Lugares de Importancia Comunitaria de la Red Natural 2000 de los espacios marinos no se establecerá ninguna medida restrictiva sobre la pesca y que el plan de gestión de dicha zona LIC se elaborará en cualquier caso con la participación del sector pesquero asturiano”, explicó el director general de Pesca. Reiteró, de esta forma, que de cumplirse dichos acuerdos la flota asturiana no verá reducida su área de actuación en el Cañón de Avilés.

Agregó, no obstante: “En el aire está la desconfianza por la experiencia en el Cachucho”. Esta fue la primera área marina protegida de España. Se trata de una gran montaña submarina que se eleva bruscamente desde los más de 4.000 metros de profundidad de la llanura abisal del golfo de Vizcaya hasta los 425 metros de su cumbre. Se localiza también en el mar Cantábrico, a unos 65 kilómetros de Ribadesella. Tras la declaración como área marina protegida del Cachucho, los pescadores poco más supieron de ese enclave que en la actualidad es un oasis en el que está prohibido pescar con artes que afectan al fondo. “En el Cachucho defendimos una buena gestión pesquera y, por contra, se cerró del todo”, criticaban los armadores que ayer acudieron a la reunión con los técnicos ministeriales pocos minutos antes de que comenzase el encuentro en la nueva rula.

Cachucho

“La experiencia del sector pesquero es negativa con el Cachucho desde el momento en el que la Administración central no respondió a la generosidad del sector pesquero asturiano, que planteó voluntariamente moratorias con la finalidad de volver a pescar después de cuatro años. Lejos de esto, en el Cachucho no se pesca; por eso está justificado el rechazo de los pescadores a cualquier restricción en el Cañón de Avilés”, subrayó Vizcaíno.

El responsable de la federación regional de cofradías, Dimas García, coincidió con Vizcaíno: “En su día el Gobierno estatal incumplió todo lo que tenía que ver con el Cachucho y la gente llegó hoy (por ayer) a Avilés bastante cabreada. Ahora quedaron en enviarnos un plan de gestión del cañón para que lo estudiemos, pero aseguraron que no se cerrará a la pesquería”. García destacó también el anuncio de los representantes del Ministerio del Pesca de elaborar antes de la próxima primavera un estudio del Cachucho.

“Nosotros no rechazamos la protección del Cañón de Avilés siempre y cuando no nos perjudique”, concluyó Dimas García en alusión a la gran sima abisal formada por dos valles submarinos que dan forma al cañón y que ya han sido bautizados: La Gaviera y Corviro. Son simas de menor tamaño que la principal -donde desembocan- pero de mayor valor incluso que el Cañón de Avilés por la riqueza de sus fondos: jardines de corales poblados por brisinguellas, unas estrellas de mar propias de estos arrecifes que se alimentan de materia orgánica conocida como nieve marina; esponjas, cangrejos o peces propios de las profundidades proliferan en los fondos del cañón.

http://www.lne.es/aviles/2014/02/02/sector-pesquero-rechaza-restricciones-actividad/1536971.html

Merluza, lenguado y pixín, entre las especies del cañón

02.02.14 – 09:48 – J. G. | AVILÉS

En las zonas del entorno del cañón de Avilés en las que faenan cerca de 280 barcos de la flota pesquera asturiana se capturan un buen número de especies de gran interés comercial. La merluza ‘del pincho’ es una de ellas, pero también el lirio o abril, pixín, gallo, lenguado, chicharro, xarda o barbada, entre otras.

En principio, la protección de la zona no supondrá el cierre de esas pesquerías, sino el cambio en determinadas prácticas aún por concretar para garantizar en la medida lo posible la continuidad de esas especies y de su población. No en vano, el área a proteger es además de especial importancia para la reproducción de buena parte de esas especies por lo que las medidas irán encaminadas «a que siga habiendo pesca» en la zona.

El investigador del Instituto español de Oceanografía, Francisco Sánchez Delgado, indicó que «el hecho de que en Asturias coincidan dos zonas protegidas como El Cachucho y el cañón de Avilés no es un capricho, sino un reflejo de la riqueza natural de la zona». La casualidad ha querido que ante la costa asturiana se hayan dado unos accidentes geográficos que, en buena medida, explican la variedad, calidad y abundancia del pescado asturiano.

http://www.elcomercio.es/v/20140202/aviles/merluza-lenguado-pixin-entre-20140202.html

El precedente del Cachucho despierta recelos en la pesca

«Ahora se dice una cosa, pero quién sabe qué va a pasar dentro de seis años», se pregunta el director general Alberto Vizcaíno
02.02.14 – 09:50 – JESÚS GONZÁLEZ | AVILÉS.

El sector pesquero asturiano acudió a la cita con los técnicos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente con malos presentimientos. Temen que la protección del entorno del cañón de Avilés solo suponga nuevas restricciones para un sector que ve como su actividad cuenta cada vez con más cortapisas.

El director general de Pesca del Gobierno asturiano, Alberto Vizcaíno, mostró su comprensión hacia las preocupaciones del sector, basadas sobre todo en «el precedente del Cachucho».

El Área Marina Protegida ubicado ante la costa oriental asturiana, la primera que se declaró en España, dio lugar a «un plan de gestión al que se llegó tras una serie de acuerdos e importantes cesiones por parte del sector pesquero», recordó Vizcaíno. Sin embargo, el paso del tiempo ha llevado «a que el sector se sienta engañado, porque de todo lo comprometido no se han cumplido muchas cosas, no ha habido estudios de seguimiento, no ha habido nada», recordó.

Por eso el director general se mostró algo escéptico acerca de lo que pueda pasar con el proceso para la redacción del plan de gestión de la reserva del cañón de Avilés que ahora emprende el Ministerio. «Sí, se habla de unas mínimas restricciones a la pesca, pero quién sabe en manos de quién estará dentro de seis años esto», se preguntó ayer Alberto Vizcaíno.

El director general se hacía así eco del modo en que los representantes sectoriales, empresarios y profesionales de la pesca presentes ayer en el salón de actos de la Rula de Avilés abordaban la reunión.

Cofradía de Avilés

Tras el encuentro, en el que los técnicos detallaron el borrador de la orden ministerial que propondrá la designación de la zona como Lugar de Interés Comunitario (LIC), la dirección de la Cofradía de Pescadores Virgen de las Mareas de Avilés se dispuso a preparar una valoración en detalle con los principales inconvenientes y riesgos que ven a la propuesta. No obstante, desde la entidad pesquera se consideraba ayer que, para el sector, la creación de una gran reserva natural de 340.000 hectáreas ante el tramo de costa asturiana que va de Otur a Gijón, es «una mala noticia».

Desde la dirección de la Cofradía consideran que el proyecto de creación de reservas naturales marinas discrimina a Asturias con respecto al resto de comunidades autónomas del Cantábrico. «Aquí nos traen todo, El Cachucho, otras tres zonas con veda permanente, y ahora esto que es mucho mayor que las cuatro anteriores juntas», afirmaba un responsable de la entidad pesquera.

Tras la reunión la conclusión de los pescadores es que el proceso «está mal planteado» y solo puede llevar «a que estemos ante otro Cachucho». El temor es que, como en la reserva del oriente asturiano, la zona se vea completamente vedada a la pesca de forma indefinida, como ocurre desde la entrada en vigor de la protección.

http://www.elcomercio.es/v/20140202/aviles/precedente-cachucho-despierta-recelos-20140202.html

La gran reserva sumergida

La franja marina del Cañón de Avilés inicia el camino para ser el mayor espacio protegido de Asturias, con el recelo de los pescadores como primer obstáculo
02.02.14 – 09:50 – JESÚS GONZÁLEZ

La comarca tiene ante sus costas, a apenas doce kilómetros de distancia, el inicio del que será el mayor espacio natural protegido de Asturias y uno de los más extensos de España. El cañón de Avilés -en realidad es un sistema de tres cañones-, ha iniciado el proceso para convertirse en una gran reserva con la consideración de Zona de Especial Conservación (ZEC) de la Unión Europea.

«Lo mismo que asumimos que hay que proteger al urogallo, el lince ibérico o el águila imperial, también en el mar hay especies muy importantes en peligro de extinción. En cierto modo, se trata de trasladar al medio marino en la medida de lo posible lo que ya se viene haciendo en el continente», explica Francisco Sánchez Delgado, investigador principal del proyecto Indemares, que ha delimitado las diez zonas marítimas españolas, entre ellas el cañón de Avilés, que se han definido como merecedoras de especial protección.

Pero el proceso solo acaba de comenzar y ya se ha encontrado con las reticencias de un sector pesquero que únicamente ve en el proyecto otra fuente de restricciones a su actividad económica.
«La cuestión es que en toda la zona a proteger del cañón de Avilés tenemos un ecosistema a proteger, y dentro de ese sistema, también están los pescadores», afirmaba ayer el investigador del Instituto Oceanográfico momentos antes de que técnicos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, expusieran al sector pesquero asturiano, reunido en la rula, el borrador de la Orden Ministerial que proclamará el sistema de cañones de Avilés como Lugar de Interés Comunitario, paso previo a su declaración como ZEC.

Hasta ese momento transcurrirá un proceso de seis años en el que, según cuenta Sánchez Delgado, se deberá negociar, consensuar y redactar un plan de gestión de la futura reserva natural submarina que protegerá un área de 340.000 hectáreas -cinco veces mayor que el Parque Nacional de Picos de Europa-, ante gran parte de la costa central y occidental asturiana, de Otur a Gijón.

Será en ese proceso de información y negociación, que se acaba de abrir con el sector pesquero, en el que se irán fijando las distintas restricciones, fórmulas de gestión y medidas de control que tratarán de garantizar la protección de la riqueza natural que se esconde bajo las aguas de los cañones de Avilés, El Corbiro y La Gaviera -ambos al norte del Cabo Peñas-.

En ese proceso, se irán concretando diversas cuestiones, como serán las posibles restricciones a la pesca -no muchas, avanzan en el Instituto Oceanográfico-, pero también la prohibición «de la realización de prospecciones o inyecciones de gas en alta mar, maniobras militares» y «el control de los vertidos o del tráfico marítimo por la zona».

Para Francisco Sánchez Delgado, la creación de la reserva podría ser visto por el sector pesquero asturiano más como una oportunidad. «Se trata de garantizar un ecosistema, y que puedan seguir pescando» de manera sostenible. Tanto en lo que se refiere a la sostenibilidad de la población de las distintas especies, como de la economía de las empresas pesqueras.

El investigador apunta que la propia normativa europea que regirá la protección del cañón de Avilés plantea «muchas ventajas» que el sector pesquero asturiano podría explotar. «No se trata de cerrar zonas de pesca, sino someterlas a un nuevo modelo de gestión que mantendrá el 90% de las actividades que históricamente se han desarrollado en la zona», apuntó.

Al margen de eso, se contemplan «ayudas específicas» para el sector que adopte «prácticas responsables» e incentivos como la autorización para utilizar «una etiqueta verde» de ámbito europeo que avala ante el consumidor la procedencia del pescado de pesquerías protegidas.

Sánchez Delgado apunta, con reservas, ciertos paralelismos entre lo que aspira a ser el área del cañón de Avilés y lo que sería una reserva natural sobre tierra firme. «En el Parque Nacional de Picos de Europa, por ejemplo, sigue habiendo ganaderías y vacas, y pueblos con sus establecimientos, y carreteras. El hecho de que sea un territorio protegido no significa que se tenga que expulsar lo que ya hay allí», añadió.

Así, añade el investigador, la protección de la zona garantizará una mejor gestión de los caladeros. «El actual sistema de Totales Admisibles de Capturas, de cuotas, está claro que no está funcionando», añade en una afirmación que coincide en buena medida con lo que desde el sector pesquero viene señalando desde hace tiempo. «Falla porque se tiene en cuenta una única especie sobre la que se impone la cuota, no al resto del ecosistema, a sus predadores y al resto de especies con las que convive», afirma. «Por eso entiendo cuando un pescador se queja porque no puede pescar barbada y sí pixín, o no le dejan descargar xarda cuando ve que el mar está llena de ella», añade.

De modo que, según lo que apunta Sánchez Delgado, el hecho de que ante la costa asturiana se vaya a crear la gran reserva del cañón de Avilés lo que supondrá es un cambio en la gestión de la pesquería que podría ser más una oportunidad que una restricción para el sector pesquero asturiano.

Más capturas

Y eso sería así porque la salud de los caladeros mejoraría y, con ello, las posibilidades para el sector. «En realidad, estamos hablando de que la afección será mínima», insistió mientras apunta que las principales medidas para preservar el área del cañón serán precisamente las que prohibirán prospecciones o inyecciones de gas en la zona, vertidos o maniobras militares.

Y todo ello con la intención de preservar una riqueza natural poco conocida, pero de la que Asturias, también en su fachada marítima, «es privilegiada». El hecho de que aparezcan con mayor frecuencia cadáveres de cetáceos o calamares gigantes en la costa asturiana, no es casualidad. «En una zona como el cañón se generan corrientes de todo tipo que favorecen la vida de un montón de especies», asevera quien comandó las investigaciones desarrolladas en los últimos años por el programa Indemares.

Dicho programa, del que formaba parte el Instituto Oceanográfico, pero también otras entidades científicas y ambientales, fue el que permitió investigar las áreas marinas de especial interés que, como los cañones de Avilés, aspiran a su inclusión en la Red Natura 2000 como Lugares de Interés Comunitario y posteriormente como ZEC. La existencia de un arrecife de coral de aguas frías -en una zona protegida, a unos 800 metros de profundidad-, y la gran variedad de especies, entre ellas una docena de cetáceos, son los principales argumentos para que, como en tierra firme, se tomen medidas para evitar el deterioro del cañón

http://www.elcomercio.es/v/20140202/aviles/gran-reserva-sumergida-20140202.html