Puede que una visita a la nueva Rula de Avilés no sea lo más solicitado por los turistas, pero sin duda más de uno tiene la curiosidad de saber cómo funciona y cuáles son los entresijos de tan importante institución para la economía avilesina y asturiana.
Por este motivo es por el que la sociedad, junto con la mancomunidad turística, ha decidido que desde ayer y hasta septiembre todo el que quiera visitarla podrá hacerlo los martes y jueves a las 17 horas en una visita guiada que tiene una duración de aproximadamente una hora.
Con esta declaración de intenciones presentaba ayer el proyecto el gerente de la rula, Ramón Álvarez, quien también pedía disculpas anticipadas por si no todo salía como se esperaba.
Lo cierto es que faltaron pequeños detalles por pulir, aunque ninguno difícil de subsanar. Quizás cabría mejorar los problemas de sonido, ya que con el ruido de las máquinas es difícil escuchar al guía y perfeccionar la colocación de los visitantes, ya que a veces es algo molesto tanto para los operarios como para los propios turistas.
Ramón Álvarez explicó que no será él quien realice habitualmente este 'tour', sino que será uno de los administrativos, Rufino Arrojo, porque «tiene experiencia en este tipo de asuntos, ya que era él mismo quien guiaba las visitas de los colegios».
Los visitantes pueden recorrer las principales zonas de la rula, para hacerse una idea de su funcionamiento. «Por ahí se escuchan todo tipo de barbaridades acerca del funcionamiento que tenemos. Hasta mis hijos me cuentan a veces historias que no me puedo creer. Queremos, ante todo, dar una imagen veraz de cómo se trata aquí el pescado y de cómo se realiza la compra-venta», matizó ayer Álvarez.
Lo que más salta a la vista cuando entramos en las instalaciones de la lonja avilesina es la limpieza y el buen estado en el que se encuentra todo. Cabe destacar el control y la informatización que tienen las tareas que se realizan a diario en las instalaciones pesqueras.
Una vez dentro, la primera parada que realizamos es en lo que se llama 'Antesala del pescado', una sala completamente climatizada para garantizar la perfecta conservación de los alimentos. Es en esta zona en la que se realiza una clasificación del producto atendiendo a su tamaño y unidades.
La siguiente parada es en los muelles, donde los barcos descargan las cajas -todas de plástico, como ordena la normativa europea- con el pescado, que inmediatamente pasará a la 'Antesala de Pescado'.
Llega el momento de dirigirse a la 'Sala de minoristas'. Una sala completamente vigilada por cámaras de seguridad y donde se reparten las cajas de pescado entre los diferentes pequeños comerciantes.
Por último llegamos a la que es, sin duda, la más esperada y llamativa de todas las paradas: 'El paraninfo'. Es el lugar donde se realizan las subastas. Destaca por su graderío y por la cantidad de pantallas que la rodean, resultando una auténtica exhibición de tecnología.
Se trata de una innovadora propuesta que seguro resultará un reclamos más para la que comienza a ser la intensa vida turística de la ciudad.
http://www.elcomerciodigital.com/v/20100730/aviles/todo-pescado-vendido-20100730.html